Reseña: “Heridas abiertas”, de Gillian Flynn

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“Heridas abiertas (cuyo título original es “Sharp Objects”) no es ni mucho menos una novedad editorial, llegó a España en 2014, pero yo acabo de descubrir este libro y a esta autora de novela negra y misterio, gracias a una amiga. Me planteé leer exclusivamente a autoras femeninas de misterio o terror durante un tiempo, y Gillian Flynn es una de ellas, junto con Karin Slaughter y Shirley Jackson, por el momento.

Este es un libro adictivo, por lo bien que está escrito, y a la vez difícil, por lo que narra. Obviamente lo primero ayuda a similar lo segundo. Camille es una periodista de treinta y pocos años, con un pasado oscuro y un presente no mucho más feliz, que vuelve a su ciudad natal para investigar la desaparición de una niña. Ella es reticente a volver a Wind Gap, pero su jefe la insta a hacerlo para potenciar su carrera; pese a sus defectos, este personaje masculino se rebelará uno de los más entrañables.

Es una novela de personajes, humanos, oscuros y complejos, algunos de los cuales están presentes en todo momento aunque no aparezcan, porque llenan el aire con su influjo.

La protagonista se enfrenta por un lado a su pueblo sureño, cálido y alienante, y por otro a su familia, fría e hipócrita, que le hará más difícil avanzar en su investigación para descubrir qué ocurre con las niñas de esa localidad. Según Camille se abre paso entre la frivolidad de la clase alta para averiguar la verdad, también nos introduce en sus propios traumas y realidades perturbadoras, que nos ayudan a entender su forma de ser.

No os voy a desvelar nada más, os aseguro que si lo empezáis llegaréis al sorprendente final con una lectura trepidante, llena de objetos afilados.

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¡Feliz cumpleaños, “Puntos negros”! SORTEO

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¡Feliz cumpleaños, “Puntos Negros”! Mi criatura ya tiene un año. Estoy muy orgullosa de ti.

Link para descargarla

Para celebrarlo, voy a sortear material relacionado con la novela entre todos los que participéis.

Para celebrarlo, voy a sortear material relacionado con la novela entre todos los que participéis.

¿Y qué se sortea?, os preguntaréis. Pues una copia en papel de los primeros capítulos, como las que repartí por distintos puntos de España; además, un dossier con descripciones de los personajes, una ilustración exclusiva y el plato fuerte, una bolsa oficial de la novela (tipo shopping bag, de tela). Lo enviaré por correo postal a la dirección que me facilitéis

Participar es muy sencillo: tenéis que compartir este post en WordPress, o compartir mi estado de Facebook, o el tuit en Twitter. Esto es, no trasladéis este post a otras redes sociales, compartid desde mis cuentas. Si alguno comparte en más de una red social, avisadme, porque es habitual tener nicks distintos y os pierdo la pista. Compartir en más de una red social da más puntos, y compartir más de una vez en cada RRSS también.
Tenéis de plazo hasta el 15 de septiembre. Voy a mover este post a diario.

¡Suerte a todos! Y muchas gracias por participar y compartir.

Gas (TWD fanfic)

The air in the gas station was scorching and moist; it reeked of death, due to the two walkers trapped inside, tied by their ankles to the counter, close to the windows, so nobody would enter when they saw them.

They had been trapped by a girl, who was now sitting on the floor, dripping wet in sweat, playing with a revolver. She was skinny, her skin dry and gaunt, her blond hair frizzy, her eyes sad and aimless. She had been playing with the gun for days now; she was sure she was turning crazy, but couldn’t or didn’t want to do anything about it.

Lux was utterly tired of living, but for the first time she didn’t have the determination of killing herself. She was sure that loneliness, famine and inactivity would eventually end her without an effort. She didn’t know how long had she been on her own, but it had been definitely over a month. Maybe two. Her wounds were sure healing, both the outer and the inner, and she had grown up to be a survivor, with all the immoral acts it carried out.

There were people talking outside, but no distinct conversation. They were muttering and that only meant they wanted to break in.

“They want to break into my place. My place, my only shelter, where I’ve survived since I ran away from those monsters” she thought, stiff and curled up in a comforting position.

She wouldn’t let them.

Lux stood up and pulled out her knife, the one on her right leg. Her jeans had a double fabric to hide a couple of blades, long, thin and sharp, so no one could see them until it was too late. She was able to use them better than a tooth brush, and had used them a lot lately.

The door opened; she had not repaired the lock since a kid broke in the previous week. It was part of her master plan to die somehow.

She saw a woman from her sneaking point, behind a shelf stuffed with car supplies. Her skin was dark, umber indeed, and she was as tall as her, thin. She wore thick dreads. Her gaze was fierce, ruthless. It was weird for Lux because she had not seen a strong, healthy woman since everything began, or ended. She pulled out a long blade, maybe a katana, and severed the walker’s heads in two gracious moves.

She waited in the dark, and started moving in the opposite direction, around the shelf, to catch her by surprise. Both women wandered slowly and quiet until Lux was behind her, without noticing another stranger slipping inside the thick aired room.