Reseña: “Partir”, de Lucía Baskaran

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Voy a confesar algo doloroso: soy mala lectora. Me cuesta concentrarme para leer, y por mucho que me guste un libro, puedo tardar meses en terminarlo si es muy largo o no me engancha del todo. He dejado muchos libros porque no me interesaban lo suficiente.

Tardé cuatro horas en leer “Partir”. Es uno de esos casos en los que una historia te agarra del cuello y no te suelta hasta el final. Aunque la premisa es más bien clásica, un viaje de la adolescencia a la madurez, en seguida se nota que está escrita desde una perspectiva oscura y muy sincera. Victoria no se anda con rodeos, y aprende una lección de cada tropiezo. Tiene mucho carácter, y a lo largo de su viaje va forjando su personalidad, acompañada de amigos y amantes, pero conservando su independencia. Su experiencia en el mundo de la interpretación sirve para observarla como la chica tenaz y aventurera que es, y sus vivencias sexuales conforman un relato íntimo, que nos ayuda a entenderla en profundidad.

Éste es un libro feminista y femenino, pero va más allá de la política. El feminismo es una herramienta de defensa y de superación, que empuja a la protagonista a sobreponerse y reivindicar su derecho a la propia vida, a su vida, por imperfecta que sea. A pesar de la frustración, de sufrir para alcanzar sus sueños, siempre deja algo de ella misma en todo lo que hace.

También habla del amor, la depresión y otros avatares, pero con una visión muy realista, que me ha hecho sentir identificada y me ha sacado alguna lágrima mientras subrayaba pasajes en el Kindle.

Os aconsejo que sigáis a Victoria en sus aventuras, y por supuesto a Lucía. Es otros buen ejemplo de literatura femenina, y a muy buen precio en Amazon.

 

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Reseña: “El número de la traición”, de Karin Slaughter

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“El número de la traición”, en inglés “Undone”, es una de las novelas más oscuras que he leído. Arranca con el atropello de una joven que huye del bosque, y que presenta signos de haber sufrido terribles torturas antes de escapar. Ella cae en coma y es labor de Will Trent, Sara Linton y Faith Mitchell (mi personaje favorito de este libro) reconstruir su historia gracias a las pistas que hallan en ella y en su prisión bajo tierra. Pronto más víctimas dibujan un escalofriante retrato de un asesino en serie, que parece proyectar su sadismo en un determinado tipo de víctima…

Lo primero que me atrapó de este libro fue la sensación de estar viviendo cada momento, de entrar en cada escenario (la bajada a la cueva de tortura me puso los pelos de punta). En segundo lugar, la humanidad de sus personajes: Sara, que intenta superar la muerte de su marido, y prácticamente adopta a la víctima del atropello, tratándola con ternura y tomando su caso como algo personal; Faith, que tiene problemas y secretos más grandes que su capacidad para organizar su vida, y que me hizo identificarme con ella por sus imperfecciones; y su jefe Will Trent, un poli duro con traumas de la infancia, que está permanentemente horrorizado con el caso y hace lo posible para sacar lo mejor de su compañera y resolverlo juntos. Estos personajes tan cercanos ayudan a engancharse a la narración, que en ocasiones puede resultar demasiado dura, por los detalles de las torturas. Sin embargo, tengo que decir que esto no me hizo abandonar la lectura en ningún momento, y que no es más escabrosa que la mayoría de la novela negra de los últimos años.

En resumen, una novela de suspense, que en ocasiones asusta como una de terror, por la crueldad del “malo” y por el realismo de sus descripciones, que entreteje una historia que implica a los personajes principales y su vida personal, sin apartar la mirada del caso en ningún momento.

Os la recomiendo.